La misma sensación que se tiene al encontrar una caja polvorienta, olvidada y llena de fotografías antiguas y hallar el tesoro que guarda dentro.
Es la emoción que se siente al redescubrir los auténticos colores del archivo Persol de los años sesenta y sus nombres originales...
Este vídeo se hizo gracias a la prolongada colaboración de Persol y Mazzucchelli 1849.